viernes, marzo 10, 2006

Son sólo hombres que sueñan



“Son sólo hombres que sueñan, si los soplas se esfuman”

Un centro brillante que gira,
personas bailando, resistiendo, estirándose,
prendiéndose para no caer como caníbales en celo de gracia,
tratando de llegar,
ir y volver,
sacando chispas como rayos transparentes con el mismo tapizado,
haciéndose bollos de carne y tirando,
rascando y raspando la superficie,
todos queriendo lo mismo,
algunos besándose para explotar en guirnaldas de color pastel,
otros retorciéndose en revoluciones acrobáticas y saltos,
tantos cargando el peso de revueltas ajenas y separándose en pies acariciados en un ruego imposible,
y estaban los pocos que miraban arriba soñando que algún día la piel se hiciera luz, iluminada unos instantes casi humanos por ésta carne y éstas almas que parecen tan lejanas al Sol.

El sueño colorado



Despojos de un día cualquiera

Había una epidemia de depresión volando por el aire y ella cayó enferma entre tantos otros.

Se pintaba los labios con vino tinto,
Se incrustaba los ojos de cuarzo verde y salía a caminar,
Era un borrón cruzando la avenida,
La carpeta abajo del brazo y arrastrando una cabeza de muñeca con cadena de perro.
Los nenes la miraban, los grandes se reían y ella dejaba que el alma le transpirara sin vergüenza.

La desbocación a flor de piel, creciendo como un cardo por los poros, gruñendo sobre cinco agujas ya pinchadas, que hablan de más cuando nadie lo pide, que preguntan para arrancar argumentos exaltados y dolientes que no significan nada.

Muerde el lápiz y sigue dibujando, ya pasó bastante del día como para salir a caminar con su carpeta y su cabeza de muñeca decapitada.

Vuelve a morder el lápiz, lo lame y piensa.

Por qué no esperar que una bomba divina diga con una corbata al cuello: “hola, éstos son tus papeles, ponete ésta camisa blanca, estos sueños cortos, atate el pelo, servime el café y tipeá unas palabras sin sentido en la computadora mientras yo me rasco un rato haciendo cosas de las que seguramente no tenés idea”

Si al final, es todo lo mismo, nada más que puntos…