martes, mayo 23, 2006

El zoo de purpurina


















“Él se corrió y una inmensa ternura le vació el alma, no tenía una tira de cascabeles sonando y moviéndose cuando caminaba, tenía un frasco que solía llenarse de sangre y algodón cuando nadie buscaba tocar el fondo”

Mientras la luna llena se tapaba de baches plateados,
Los Globos flotaban,
Los brillos volaban,
La Música sonaba,
Las estrellas caían,
Y los animales llegaban con glamorosas pieles humanas.

La Osa Roja Roja llegó con su vestido morocho,
Más normal que halagada y casi más triste que un conejo disecado, se paseaba sola por el lugar,

Nada había pasado todavía, pero el aire tenía algunos movimientos intranquilos…

El pato hombreado,
Con 50 plumas blancas de cisne,
30 sonrisas y otras elegancias de Pavo Real
Y con 20 rarezas de Ganso infaltables,
Hacían un espécimen 100% extraordinariamente hermoso…El cuál, recibió a la Osa Roja Roja con un picotazo en la punta de la nariz para no sacarle las estrellas del hocico.

El resto de los invitados llegaron con la estampida de las 12 y media, todos brillando, algunos babeando, fumando, otros riendo, Chillando, mugiendo, saltando, lamiendo, los monos y conejos, sedientos de fiesta se lanzaron a las mesas y arrasaron con las bebidas alcohólicas. Las gacelas, garzas y gatos salvajes se miraban con recelo, los equinos galopaban por el lugar en busca de yeguas todavía ausentes, los cachorritos se tiraban en los rincones a buscar hierba para purgarse mientras las aves de rapiña les revoloteaban alrededor con linternas que iluminaban los pastizales de parquet.

Las tres tigresas bailaban con sus tapados permanentados y resplandecientes en el centro del salón.
Finalmente, las yeguas llegaron, llevando a la serpiente de bufanda, las pezuñas arregladas, y las herraduras con apliques de brillantes.
La serpiente se levantó, saltó de su funda y fue directamente reptando hasta las patas del pato…Le subió por la espalda y le sopló la nuca…
La Osa VIO TODO, pero hizo que su mente trabajara forzosamente para que la lengua viperina soplando la nuca del patito encopetado, fuera solamente una señal de amistad…Y lo peor era que el Pato respondía a los contoneos de la Sucia Serpiente Rata rastrera y ni siquiera giraba para mirar a la Osa…, y…y… ¿qué podía hacer la pobre Osa? ¿Ir y agarrar a la Serpiente del cuello y trozarla con sus garras para hacer un guiso de veneno?
No podía…
Por más que quisiera,
No debía…
Debía CONTENERSE…

Entonces, se CONTUVO una hora (aproximadamente), o más, mirando cómo la Rata alargada de lengua bífida manoseaba al pato, le daba besos sin sentido cerca del pico (cuando no se estaba despidiendo) y se reía acorralándolo y acorralada en la cocina…Pero no vayan a pensar que todo esto es culpa de la víbora solamente!¡No!¡No es así!
El pato le seguía el jueguito, ¡Pato! ¡Terminala con el jueguito! (pensaba la Osa) saOsaOsa vaya a saber por qué…un pajarito luego del evento le contó a la osita que fue porque la rata estaba hablándole de sus virtudes, que había descubierto su esencia…y bla bla, a lo que yo (narradora) digo: MIERDA! La rata le arrastraba el cascabel al pato, y el ganso no se quedaba atrás, sabiendo, en algún lugar de su inconsciente, o No, y eso sí que sería lo peor, porque ni siquiera tenía en cuenta que la pobre Osa se moría de amor y rabia!

En fin, la Osa no pudo contenerse más, se convirtió en Lobosa, sacó las garras, se afiló los colmillos y empezó a trotar en círculos porque el hocico le babeaba de ira, estaba a punto de explotar…
Llegó hasta la cocina, se frenó ahí y le dijo al pato,
Después vení si podés…
(La serpiente prácticamente siseaba a carcajadas, podía verlo en sus ojos…)
Justamente cuando estaba a punto de servirse un cacho de serpiente, la gusana en cuestión llegó arrastrándose y se le refregó por la pata delantera…

¿Qué querés?
Dijo la Lobosa,
¿Tenés un cigarrillo?
Preguntó la serpiente sin dientes sin dientes,
Pero con lengua y labios colorados,
A la Lobosa Roja Roja,
Cariñosa, brillosa,
Peligrosa, poseída, oscurecida,
Enfurecida y curiosa Osa…

¡A ver a ver!
Dijo la Osa ya no tan mimosa…
¿Querés un cigarrillo zorra alargada?
¡Entonces por qué no venís afuera así de paso te doy unas trompadas!
La Lobosa saca los dientes y le gruñe a la serpiente.
¡No te enfurezcas Lobosita “tontita”!
Con el pato, hablábamos de vos…las 3 horas que estuvimos hablando, hablamos de vos (¿??) ¿De qué otra cosa podríamos hablar? ¿De que yo le tengo ganas y aprovecho que está tomado para enroscarme en sus plumas? ¡Pero no! ¡Vos quedate tranquila, el pato está enamorado de vos! ¡No te tenés que preocupar porque se pase toda la fiesta hablando conmigo!
(Los ojos de la Lobosa estaban en llamas, los dientes se exhibían hambrientos)
Aparte, yo tengo la mejor onda con vos, si vos, tenés la mejor onda conmigo…Es más, el pato me mandó a decirte que te ama! Sino no hubiera venido hasta acá y hubiera seguido tratando de levantármelo! ¿Me entendés?

La Lobosa saltó enfurecida sobre la Serpiente, la agarró entre sus garras, la mordisqueó, le desgarró las escamas, le arrancó los ojos y zarandeó los pedazos que le quedaban enteros en la boca, el lugar estaba salpicado de sangre, las hienas perseguían las gotas o lamían las paredes, las yeguas relinchaban entre los flashes y los monos aplaudìan.
Los siseos agonizantes de la serpiente empezaron a apagarse, y la Lobosa estaba cubierta de sangre y veneno, como ya había cumplido su sueño, lanzó los despojos del bicho a las hienas y ellas rieron felices.

En eso llega el pato, y le dice,
¿En dónde estabas? Te estaba buscando…Cuak
La Lobosa lo empezó a correr por todo el lugar, el pato corría diciendo
¡Cuak! ¡Cuak!¡Cuak!, ¡¿Què pasa?!
Cuando finalmente lo alcanzó, lo agarró entre las patas y le sacó todas las plumas…

¿Por qué me hiciste eso?

Decía entre lágrimas la Osa mientras lamía el cuerpo desplumado de patito

¿Por qué te prestaste a hacerme eso?
¡Bastardo emplumado y egocéntrico!
¡Si no somos más que animales!

La Osa sostenía el cuerpo del pato sobre sus patas y le acariciaba la cabeza…

No quería estar pegada a vos y tus plumas toda la noche, solamente quería que quisieras estar conmigo…
No salimos ni en una foto patito…
Volá cuando quieras, pero tenés que saber que Te Amo, Te Amo con mis garras y dientes, con mi pelaje, con mis patas y con mis espíritus, amén, y no quiero que se te enrosque otra persona en el alma, no quiero no quiero no quiero, pero tampoco quiero impedirlo…ni puedo, y eso me aterra a veces, la impotencia de saber que me quiere un espécimen único y sin precio que igual como apareció, puede irse…

La Osa lloró y lloró y de cada gota que caía sobre la piel del patito, nacía una pluma blanca.

sábado, mayo 13, 2006

Parada 42













Frenetismo, la velocidad de las 6 de la tarde sobre Corrientes, todos están locos…O podría ser que yo esté demasiado dormida…
La gente pasa rápido, llevan caras un tanto desfiguradas, desfilan jorobados, derechos que caminan torcido, nenes que chillan y las lágrimas les derriten la cara y los mocos les chorrean, la peste de esta ciudad hermosa camina pegada a la pared, con bastones de bebés vacíos y cochecitos con telarañas y olor a viejo,
¡Animales! Un grito se aleja con culo grande y pelo corto.
¿A dónde se metió toda la gente normal?
Digo, yo no tengo nada en contra de todas estas personas con malformaciones, vejez y otras suciedades, pero…no pasa nadie…nadie como la gente…
¡Esta es la gente idiota!
Pensando que eran solamente delirios de mi mente, volví a mirar, entonces pasó una chica hablando sola, una mujer con el mentón caído, una señora semipelada, un hombre de traje con un portafolio rabioso.
¡No puede ser! ¡Qué le pasó a este mundo!
Podría ser que fuera solamente mi imaginación...puro cansancio, cansancio de ver siempre lo mismo...de pararme a esperar en el mismo lugar...Creo que algunas veces exagero...pero...no puedo pararme, mi mente va corriendo una carrera contra las palabras y las situaciones y el cuerpo tiene que moverse y la voz tiene que expulsarse hasta que esa presión en el pecho se fue...supongo que en esos momentos hasta yo me transformo en mostruo, todos tenemos esa parte de monstruo en algún lugar...Me gustaría saber si cuando paso caminando también me ven como una deforme apurada...
Ahí descubrí que todas esas personas no eran mutantes, ni monstruos, ni locos, ni suciedades, ¡yo estaba sucia!¡Sucia hasta el alma!
y era una monstruosidad solamente el hecho de que yo estuviera esperando en la calle y la gente me mirara, tenía los ojos empañados y los ángulos se deformaban, se estiraban, se contraían, las luces tenían puntas y las personas máscaras.
Me refregué la cara emocionada y miré una vez más, pasó un señor mayor con unos libros abajo del brazo,razonable;
una mujer con un bebé en los brazos que lloraba un poco…, también razonable;
pasó un perro marrón con mirada triste, razonable.
Entonces, levanté la mirada y me quedé paralizada, todavía no me había curado, ¡seguía viendo mal!, ahora no solo había alguien deforme cerca de mí y en el mismo mundo, sino que alguien se había parado especialmente a mirarme, una mujer con la mirada torcida, la piel seca, despeinada y desprolija me vigilaba apoyada en una columna…
Me daba mucho miedo, y más miedo me dio cuando descubrí que ese monstruo femenino y despeinado que vigilaba era yo reflejada en el vidrio de la pizzería.
Fue demasiada información mental, así que me largué a llorar hasta que llegó el colectivo.

martes, mayo 09, 2006

Y con ustedes...















El Comando que gatilla mis delirios los sábados por la tarde...
Toda la tropa treatrera se apiña en un mismo rectàngulo para que la conozcan...