miércoles, noviembre 15, 2006

Rainbow














(Piso 15, llueve y sale el sol, se acerca a la ventana)



A-Te está matando el sol, ¿no?

B-No, estoy buscando un arco iris

C-Fijate si hay plata!

(S piensa: incríble la ausencia de fantasía y sentido de belleza natural que hay en este lugar...¡Nada de duendes ni hadas cuidando una olla de monedas de oro!!! nada de un paraíso más allá de los 7 colores!!! No, esperan que haya un cheque firmado a su nombre adentro de un sobre blanco...Muy triste...muy triste que a tanta altura puedan ver tan poco...)

lunes, noviembre 13, 2006

Rascando el cielo






-Te gustan los perfumes envolventes, pasar y dejar la estela.
-Sí

Alto, muy alto, (pero en él bajo) ¿Supermundo?

Tuuuuu…tuuu… (Sin manos) ¿Hooola Marian? Te pido Sí sí sí sí, Ah…Entonces chico (suena un teléfono) Hola, buen día, con el interno 129, ¿me escucha? Buenos días, con el interno 218 (Respira) Gracias- ¿Hola? ¿Me escucha?
(Teclas teclas) ¿Me lo pones en la heladera Normi?

Camisas blancas, muchas, hojas blancas, paredes blancas. Santo ritual del toilette a las 9:54, me levanto, -clic sonrío sonrío- Hola, ¿qué tal? Hola ¿qué tal? Hola… Abro la puerta y aflojo la cara, azulejos blancos, empujo la puerta, me siento, apoyo la cabeza sobre la caja de papel enrollado, me cuelgo del papel, cierro los ojos, suspiro, al fin no hay nadie, espero, nada, entra alguien, tiro papel al tacho, aprieto botón, bueno, por lo menos no hay teclas, Alguien entra, tiro cadena, salgo, -click sonrisa sonrisa- me lavo, jabón líquido-jabón perfumado, me enjuago, toalla tram tram tram tram “¿Alguna vez trataste de secarte las manos con una sola toalla?” No, la mayor parte de las veces ni me lavo las manos…A veces es solamente para hacer más tiempo…
Las manos chorreando, tram tram tram, sigue saliendo el papel, casi un metro, corto, seco, tiro toallas, me huelo las manos.
Espejo, Pausa,
Pausa de espejo,
Silencio de almas plastificadas,
Movimientos contados, horario de entrada, horario de salida.

Salgo, pantallas prendidas, teléfonos que suenan, ventanas que Nó se abren, (solamente se limpian). Ni el ruido de la lluvia se escucha acá, igual no importa porque hoy no llueve...
Aire acondicionado al máximo, hace frío, ¡qué altura!, apunación de oficina, me eriza la piel.
Gente hablando, risas, murmullo constante, la mayor parte encorvados, los demás toman café, café asqueroso de máquina, toman café asqueroso de máquina, no saben si lo toman porque está y es gratis o porque es asqueroso, están aburridos y es café.

Afuera vuelan cositas, se chocan contra los edificios, no creo que sean mariposas, parecen pelusas, desde este lugar cualquier cosa parece una pelusa. Pelusa se murió, la encontraron durmiendo abajo del sillón de la nona, pero no lloré, no lloré ni un poquito. Eso debe significar algo…

Comí adelante de la máquina, no quiero hablar con nadie mientras como, miro por la ventana, afuera parece como si todo estuviera en pausa, detenido, un paisaje de utilería.
¡Qué poder de síntesis! (Revolea las manos y las muñecas le suenan)

Todo quieto, la vida suspendida adentro de peceras cuadriculas. Miro por la ventana y las voces van desapareciendo, los teléfonos dejan de sonar, las teclas dejan de apretarse, las hojas, las paredes y las camisas dejan de ser tan blancas, los ojos se me escapan y flotan afuera, buscan movimiento, mi alma se calla también, solamente quedamos el paisaje y mis ojos, la sensación de que si algo se moviera lo demás se contagiaría de movimiento, si una ventana se abriera, las demás se abrirían, si un edificio colapsara los demás se caerían y no dejarían de caer, y las ventanas no dejarían de abrirse, pero ninguna se abre. Mi alma se emociona por esta relajación imprudente en horas laborales y salta por la ventana, el cuerpo sigue tecleando, todo parece imprudente acá, hasta irse a comer, pasa alguien, me mira, -click sonrisa sonrisa-, mi alma cae, 15 pisos, 10, 9, 7, 5, 3, se estrella contra el suelo y un remolino de viento se la lleva dando vueltas por ahí.
Unos segundos después las ventanas siguen cerradas y todas las almas saltan de los edificios hasta el suelo.
El paisaje vuelve a detenerse.

martes, noviembre 07, 2006

Capturas ocultas









Me agarraron desprevenida mientras boludeaba un rato...

Amen por ello







Un puente sobre el tren que pasa,
Dos letras grabadas con una llave sobre la tabla de madera.
-Pensá si en alguna otra vida pasamos por este lugar y miramos esta madera, vemos estas dos letras o solamente la tabla y sentimos un dejá bù…Como si esta tabla o estas dos letras significaran algo de una vida paralela…O vemos un árbol que nos llama la atención por alguna razón que no conocemos y después con ese árbol que siempre nos llamó la atención, sacan esta tabla para hacer el puente sobre el que estamos sentados…
(Silencio-Se le llenan los ojos de lágrimas-se dan el primer beso otra vez)
-Siento como si estuviéramos en la playa.


(Lease con "Prelude to a kiss" de Duke Ellington a las 22:32 hs)



La sensación de un nudo que se desata varias veces, una atrás de la otra.

No quiero hablar mucho, no hoy.
Estoy feliz.


Hoy llueve.
Se levantaron livianos, volátiles, fluidos.
Él duerme en la cama como una medialuna bebé recién sacada del horno, Ella pega palitos y ulula de a ratos con aires de jazmín.
Mientras él duerme ella piensa, piensa dos hojas en blanco de papel reciclado,
Hojas que se escriben, transcriben, describen, doblen, respiren,
Dos hojas atadas al poste de un muelle, flotan sobre el mar, hay un vientito suave, "brisa" se podría decir.
Un atardecer infinito, no no, dos atardeceres infinitos, o tres, por las dudas de que la tercera sea la vencida, pero si digo 3, ¿por qué no digo 4? Y si digo 4, ¿por qué no digo 11? Sí, 11 me gusta, porque 1 + 1 es 2, y el 2 es más seguro porque no está solo, no me gusta estar sola.
Pero si el 2 es 1+1 fusionado en una sola cosa, ¿está acompañado o es solamente una forma individual que envuelve dos partes separadas y completamente diferentes? Si digo 2, ¿digo 2 hojas?, ¿digo d-o-s? que ya serían 3 en vez de 2 ¿o digo "dos"? la forma del cisne estampada en mi mente o dibujada sobre algún lugar.
Qué cosa rara las palabras.
A ver, si sacamos las palabras y nos quedamos con el principio, ¿Qué hay?¿qué hay?
Hay árboles, hay mares, hay fuego, hay aire, hay perfumes, hay sol, hay luz, hay gritos, hay agua, hay besos, hay animales, hay lagos, hay danza, hay luna, hay colores, hay pájaros, hay flores, hay estaciones, hay hielo, hay odio, hay explosión, hay cavernícolas, hay gestos, ruiditos, hay montañas, pieles de leopardo, hay cuevas, fogones, hay muerte, hay vida, hay nubes, ¿Hay realidad entonces? Y sí. Hay realidad, definitivamente hay realidad.
Pero en el principio nadie se podía preguntar si había realidad, porque la realidad es una palabra, y en el principio no habían palabras, pero había realidad, entonces la realidad existía, y existían las nubes y las personas, y la muerte, y el fuego y los cavernícolas y los gritos, y el aire y…y…
Pero si todo esto lo creó mi mente, yo creé la realidad, si mi mente fue tan viva como para crear mi realidad, también creó un principio, un principio sin palabras pero con nubes y fuego y señales y cavernícolas y aire y ruiditos y cuevas y mares y aire, y animales, y explosiones, y vida, y bueno…Guau… ¡Cuántas cosas creó mi mente!… ¿Tan importante soy? ¿Tan predilecta es mi mente que creó todo un mundo alrededor? ¿Habré descubierto alguna otra verdad máxima que me perfore el espíritu y/o la dudosa y deseada existencia? No. Ninguna verdad máxima, solamente otro círculo vicioso que ni vos ni nadie pudo ni va a poder resolver…Son pensamientos nada más, no te asustes alma.
No, está bien, ya no me asusto tanto, es que la presión en la nuca me asusta, me pone nerviosa, me afloja los músculos y parece como si me fuera, me abstrajera de todo, la presión en la nuca hace que no sienta, hace que no sienta el principio, el presente, el futuro, hace que no quiera sentir el final, ningún final, y YO QUIERO SENTIR, QUIERO SENTIRLO TODO, la realidad, quiero sentir el principio, quiero sentir las palabras, los ruiditos, quiero sentir el fuego, quiero sentir la vida, quiero sentir el aire, quiero sentir las nubes, quiero sentirlo a Él, a Él que duerme ahí como una medialuna bebé recién salida del horno, con la piel dulcificada y el alma esponjosa y tibia.
SÍ, quiero sentirlo como el principio de una vida, como montañas de palabras, como ruidito de fogones, como árboles de nube, como danza de leopardos, como aire en los pulmones, como mares de jazmines, como grito de cavernícolas, como gesto de animales, como odio congelado, como pájaros de fuego, quiero sentirlo como miedos muertos, como besos de colores, como cuevas de perfume, como luces de luna, quiero sentirlo como realidades de oro y plata, como lagos/ríos desbordados, quiero sentirlo como flores siempre abriéndose, como soles explotando.


Ella sonríe, abre los ojos, deja de clavar y atar palitos, corta las cuerdas y suelta las hojas en blanco, se sube encima del soñador que ya no sueña, las hojas vuelan, por momentos se tocan, suben girando hasta el cielo y caen planeando hasta el mar.

Él se ríe pero ya no duerme, soñó que pescaba una hoja en blanco sentado en un muelle que atardecía tres veces, las nubes tenían principio de mujer y terminaban en besos que ardían exactamente cada dos segundos.

La realidad: Afuera llovía, adentro también. Ellos se incendiaban.


Después suspiraron.