sábado, enero 13, 2007

Penumbra - L.A.Spinetta



No voy a hablar de la penumbra

mejor voy a ver si puedo despertar

No quiero hablar de tantas cosas

mejor voy a ver si puedo olvidar

Mientras se viaja hacia la sal,

no entiendo ya si es bien o mal

y tengo frío en la penumbra

Mientras tu vienes hacia mi

yo ya no entiendosi es así vivir

y tengo fríoen la penumbra,

di, da, da...

Mi alma es un muro

que ya no canta

mejor sigo así tratando de mirar

No quiero hablarde tantas cosas

mejor voy a ver si puedo descansar

Mientras se viajahacia la sal,

no entiendo yasi es bien o mal

y tengo sed en la penumbra

Y tu te acercas hacia mi yo ya no entiendo

si es así vivir y tengo sed

en la penumbra oh, da, da, da

jueves, enero 11, 2007

Ausencia Manual
















"ECHA A CORRER AMOR MÍO Y DEJA QUE TE PERSIGA MI RECUERDO"

“Eso es angustia” me dijo mi papá, “ah, así se le dice entonces…Y yo que pensé que estaba bien” (pensé)

Abúlico, perdido, se desparrama por el piso ordenando diarios, no dice nada, porque no está ahí, lo veo a través de las paredes, en sueños, se me escurre entre las piernas cuando lo pienso, como un líquido ausente, lo escribo, lo leo, pero no está, ¿dónde está ahora que lo necesito? Levanto las sábanas, lo busco, pero no está, solamente hay dos manos a las 23 y algunos minutos, suspiro, levanto la vista, giro aburrida, bajo, me subo la pollera, tampoco está ahí, en ninguno de los rincones, todas las habitaciones parecen rincones, y todas las canillas gotean como lo único que tienen para decir, cada minuto es canilla goteando y por más que las apriete y le dé vueltas y vueltas siguen goteando, nada fluye.
¿Estará escribiendo sobre mí? No, las cascadas no deben gotear como todas estas canillas que pierden alrededor mío, seguramente el cielo no le avisa que cuando me da el viento en la cara pienso en él, cuando me falta el aire pienso en él y quiero envolverlo, porque él es parte de mi aire, porque lo respiro como un pensamiento que tocaba y se perdió por unos días, por momentos me siento ahogada, qué trágica y melodramática soy, igual me encanta y me prefiero.
Hoy le presté un poco de atención a las personas con la mirada perdida, qué locos estamos todos, qué triste me hace sentir eso... Todos se sienten tan idos, ausentes y enojados por momentos, con ellos, con el mundo, conmigo, me debilito. El chofer de una camioneta donde transportan turistas mueve los deditos sobre el volante y tiene la mirada perdida, me aterra saber lo que está pensando. Se me cruza por la mente el titular: CHOFER DE CAMIONETA TRABA LAS PUERTAS DEL VEHÍCULO Y SALTA AL RÍO CON TODOS LOS PASAJEROS DENTRO. Se lo ve cansado, a tantas personas se las ve cansadas, yo estoy cansada… ¿quién no está cansado? Todos necesitamos vacaciones, mar, alejarnos, y somos todos juntos tan diferentes.
Tendría que haber una cura universal en algún lugar, adentro de nosotros, afuera, no se…
El otro día soñé que era un fantasma y ayer a la noche no me quería dormir pensando que mientras soñara me iba a morir de vuelta y no iba a poder despertarme, y le dije a mi mente, no me jodas hoy por favor que quiero dormir y ya quiero que sea 21. No soñé nada, o al menos no me acuerdo lo que soñé. ¿Por qué tiene que ser tan difícil convivir con nuestra mente, con el alma? Cada vez estoy leyendo más cosas sobre la existencia, no quiero tener miedo de saber, y pienso que cuanto más sepa menos miedo voy a tener, pruebas. Todos estos pensamientos me asustan, tengo miedo de que cada vez empeoren y me sienta peor y cada vez pueda controlar menos mi mente, y soporte menos todo, supongo que tendría que pensar al revés, con el tiempo voy a aprender a controlar mejor mi mente, y cada vez tendría que ser mejor, pero quién sabe, siento que si cada vez que haga un crecimiento nuevo las revoluciones mentales van a ir haciéndose cada vez más difíciles de vencer. No. No puede ser así, no tiene que ser así, solamente porque yo lo digo y quiero y al que no le guste que se busque un mundo alejado del mío y al de mi mente y cuerpo. Creo que algo grande cambió en mí en este tiempo y es que me estoy dejando crecer al fin.
Algunos días desplazo el alma como si buscara un cuerpo para ocupar, o al revés, desplazo el cuerpo vacío, como si buscara un alma que le llenase cada poro de la carne, no creo que sea lo mismo, el alma y el cuerpo saben que van juntos, que uno necesita del otro, que tienen que elegir algún camino para moverse, pero de a ratos se separan, se cansa uno del otro, el alma se aleja del cuerpo, flota por el aire, sueña, no se convence de que necesita a la otra, se sienten ausentes, el cuerpo se endurece y el alma se quiere escapar, y cuando el alma se escapa el cuerpo tiembla asustado, tiene frío, en el medio de las lágrimas se sienten íntegros, (cuando llueve suave a veces también) el cuerpo no sabe cómo contener los gritos del alma y el alma no deja de mandarle impulsos al cuerpo para que saque de alguna forma lo que pasa adentro, el cuerpo lo esconde, el alma se hace incontenible y el cuerpo llora porque ya no soporta ser solamente carne vacía. Las lágrimas paran y están juntos de vuelta, como el silencio después de la tormenta, sabemos que lo peor ya pasó y ahora queda esperar que los charcos se sequen al sol. El alma y el cuerpo, como una pareja de enamorados…
¡Tanta alma!, ¡tanto cuerpo!, ¡tanto pensar y al final todavía no lo encuentro! Sigo buscando, no está ¿le dirán las estrellas que lo extraño? Qué cursi, pero cuando miro el cielo con todas esas estrellas lo pienso de verdad. Y esa vez que amaneció con todas esas nubes blancas como cachitos de algodón sueltos manchados con acuarela rosa pensé ¿Estará mirando este mismo amanecer que veo yo? ¿Estaremos mirando el mismo Sol? Y lloré de emoción y me reí y lo extrañé y lo extraño.
Se que está cerca.
Ansiosa, acelerada, silenciosa, insistente, revuelvo papeles, releo las oraciones, me perfumo, miro las flores, vuelvo a buscar debajo de las sábanas, no lo encuentro, solamente hay dos manos (y son mías).

La Soñambula














“¿Qué es un fantasma? Algo muerto que parece vivo por momentos…”

Me dijo que había cruzado la avenida borracha persiguiendo a alguien y un auto me llevó por delante… No me acordaba de nada, ni del dolor, ni del accidente ni siquiera sabía que estaba muerta. Fue menos trágico de lo que me imaginaba, ÉL tenía razón, los que se mueren en accidentes no saben que se murieron, era un fantasma ahora, justo ayer mientras estaba despierta papá me dijo “tenés algún problema con nosotros? Porque pareces un fantasma”. Qué casualidad, en todos estos días me estuve sintiendo exactamente así, como un fantasma…
Ahora era justamente un fantasma, una persona o alma o algo moviéndose en otro plano, pero me sentía como una persona, pero a otra velocidad, en otros colores, el mundo se veía como el negativo de una foto por momentos, nunca me había imaginado que todo fuera tan tranquilo de este lado, estaba relajada, no me sentía asustada, las personas no podían verme, podían escucharme, solamente algunas personas, las que yo quería, me dí cuenta de que tenía una cámara digital colgada del cuello, iba sacando fotos a todo lo que veía y todavía no me convencía del todo de que estaba muerta, que fuese un fantasma y que se hubiera acabado mi vida, entonces empecé a buscar entre las fotos que ya estaban sacadas de la cámara para ver si yo aparecía en alguna, pero no…
No me acuerdo qué cosas pasaron por delante de mi mente. Sería interesante que Este fuera el momento donde recorro toda mi vida y voy sacando fotos de las partes que más me gustaron…Lindo accesorio para viajar por una vida…O lo que queda de ella…
Llegué a un lugar donde había gente bailando, los vidrios transpirados, escribí en el vidrio para BE “Todavía estoy muerta” para que supiera que todavía seguía moviéndome del otro lado, que había algo más aparte de todo esto que tocamos en este plano.
No me acuerdo si en algún momento me pude ver las manos, tampoco me acuerdo quién me dijo que si en un sueño te podías ver las manos era porque estabas controlando el sueño…
Después aparecí caminando por la calle, todo muy silencioso, oscuro, era de noche, tenía muchas ganas de verlo a ÉL, quería saber cómo estaba, tocarlo, sentirlo, mirarlo y ahí me empezó a molestar ser fantasma, estar pero no estar, que no pudieran verme, empecé a pensar que las personas que me querían me debían estar extrañando, que seguramente estaban tristes porque me había muerto joven y en un accidente, con todo el miedo que yo le tenía a los accidentes y a la muerte y en estos días había estado mejor, o me había convencido de que estaba mejor, había engañado a mi mente por un tiempo, pero seguía sabiendo que la muerte seguía siendo mi punto débil, y mientras caminaba mi mente iba para la casa de ÉL, pero ÉL no estaba en la casa, y aunque llegara no lo iba a ver, ni en el sueño ni despierta, creo que cuando llegué a ese pensamiento me desperté…Cuando me dí cuenta de que ni siendo un fantasma lo iba a poder ver, ni yendo flotando hasta la casa…Quién BE me dice que lo de él es clarísimo, me muero por verlo, y yo me reí y le dije “Sí, me muero tanto por verlo que me morí de verdad en un sueño…” sabe…por ahí en esta semana sueño que mi alma se va para el norte.
Pero no fue una pesadilla, me levanté y me sentí aliviada cuando supe que había sido un sueño y que ya no era fantasma.

martes, enero 09, 2007

1° Escrito del año














Sabelo, pero al revés.
En esos días te sentís protagonista, te miran con cara de querer conocerte, te gusta la forma del viento moviéndote el pelo y hay olor a perfume rico en el colectivo, parece salir de todos lados y de ninguno a la vez, como alguien que se refregó por todo el cuerpo ese jabón que nunca podés encontrar pero cada vez que lo oles te enamorás y no importa que no lo tengas, porque existe alguien que se lo refriega por el cuerpo para que vos lo huelas.
En esos días, giras la cabeza y ves dos bolitas de papel que cuelgan de un piolín y de un cable, y te preguntás para qué estarán colgadas, y ves ropa colgada del balcón de esa misma casa, y ahí sentís que todo tiene un poco más de sentido, si cuelgan ropa en el balcón, a la vista de la gente, ¿por qué no van a colgar bolitas de papel? Les gusta mostrar cosas colgadas, no es tan complicado.
En esos días donde la música suena solamente para vos, donde el mundo se mueve un poco más lento exclusivamente para que lo entiendas un poco mejor, sin marearte.
“No llores más, ya no tengas frío, no creas que no hay nada más que niebla, sólo debes comprenderla, es como la luz en primavera” Te acordás de que estamos en primavera y se te cae una lágrima del ojo izquierdo, es de emoción esta vez, te sentís bien, mejor, y mirás alrededor, A Starosta, el idiota, no lo ves, pero sabes que está ahí. “Vamonos de aquí” Pensas en hacer una lista de las canciones que te gustan y te vuelven a la cabeza esas palabras reflexivas que sonaron el otro día: “Viste que queremos dejar todo asentado por las dudas flor, no queremos que se nos escape nada…Para que siga ahí por si en algún descuido pasa algo y…desaparecen”
Bajan, otra vez, “Y te amo tanto que no puedo despertarme sin amar”, pensas que lo extrañás, que está lejos y no tenés que pensar en él, pero pensas, y pensas que no está mal que pienses, y pensas si estará pensando en vos, y pensas que no sabés, entonces sentís el sol y te acordás más todavía, y te reís pensando que cada vez falta menos, pero ahora al fin sentís que no es una cuenta regresiva, porque disfrutas este tiempo, estos días.
“Te amo ya y ya es mañana”, Cantata de puentes amarillos…Qué hermosa…
“En un momento vas a ver que ya es la hora de volver trayendo todo aquel fulgor” Querés ese fulgor Ya, pero no está y sabés que lo tenés adentro y te lo podés regalar, pero no encontras el negocio interior dónde comprarlo entonces te regalas un pantalón, una remera y un vestido. Qué alma ansiosa y coqueta…
Hay olor al campo de la abuela, tendría que ir alguno de estos días, ya no tengo tanto miedo a viajar, tendría que cerrar todos los ojos, solamente para saber si confío en mí, en lo que tengo alrededor, en lo que veo, en lo que no, en lo que pienso, en lo que no…
Una pista de estacionamiento que sube, iluminada desde adentro por el sol.
Hay una estrella reflejada en la puerta y me guiña un ojo, siempre que alguien me guiña un ojo me siento como seducida, atraída, sobrepasada, yo no sé guiñar el ojo, me sale muy artificial, o lo veo muy ajeno. Debe ser por eso que me atrae o llama la atención cuando alguien más lo hace y no le sale acartonado.
El viento entra por la ventanilla, al fin consigo un asiento atrás.
Una puerta abierta a una casa abandonada, todavía no estoy lista para escribir historias, cuentos, tengo cosas sueltas, partes separadas, imágenes, sonidos, sabores, perfumes, me falta el conjunto, ¿Pegamento? ¿Sogas? ¿Puentes? ¿Puentes amarillos? No, no se, y pensar que estuve todo un año agarrándome fuerte al asiento pensando que no iba a llegar al otro extremo del puente, pero ese año ya pasó, ahora tengo que encontrar ese lazo, una conexión uniendo en un centro que gire en la misma sintonía todos las partes de los distintos rompecabezas, por ahora me conformo con percibirlas, algún día las voy a juntar.
Paso por la plaza.
Árboles tan verdes. Y más todavía.
Cierro los ojos y escucho los autos que vienen y van y yo que voy y sigo yendo y el sol hace que la visión de los ojos cerrados se ponga roja, naranja, entre los árboles, casas, esquinas se escurren los rayos.
Es lindo viajar, me gustaría viajar más, estoy renaciendo, me siento clara.
Éxtasis del mar, sería hermoso, lo necesito, necesito el mar Mar Mar mar.
“Viene a dormirme movida de estrellas” Quiero dormirme movida de estrellas, pero no sola.
Extraño teatro, quiero empezar ya.
Un chico limpia la vereda en bermudas, con una manguera y un secador, me da gracia a esta hora.
“Ella es tan clara que ya no es ninguna”
Este tipo de día me hace sentir muy bien, muy bien, pero no tendría que repetirlo tanto, ¿De qué me quiero convencer?
Mira por la ventana por primera vez en el día y piensa que es difícil aprender a sentirse un punto en el medio de todo esto, un punto rojo y verde.