miércoles, junio 27, 2007

DESHORAS (J. Cortázar)








Diario para un cuento (fragmento)

“No me parece raro haber olvidado casi todos los detalles de ese encuentro con Anabel. La veo sonreírme, eso sí, la oigo decirme que los abogados probarían que Marucha era una víctima y que saldría en menos de un año; lo que me queda de esa tarde es sobre todo un sentimiento de absurdo total, algo imposible de decir aquí, haberme dado cuenta de que en ese momento Anabel era como un ángel flotando por encima de la realidad, segura de que Marucha había tenido razón (y era cierto, pero no en esa forma) y que a nadie le iba a pasar nada grave. Me hablaba de todo eso y era como si me estuviera contando una radionovela, ajena a ella misma y sobre todo a las cartas que me embarcaban derecho viejo con William y con ella. Me lo decía desde la radionovela, desde esa distancia incalculable entre ella y yo, entre su mundo y mi terror que buscaba cigarrillos y otro whisky, y claro, claro que sí, Marucha es de ley, claro que no va a cantar.
Porque si de algo estaba seguro en ese momento era de que no podía decirle nada al ángel.
Cómo mierda hacerle entender que William no se iba a conformar con eso ahora, que seguramente escribiría para perfeccionar su venganza, para denunciarla a Anabel y de paso meterme en el ajo por encubridor. Se me hubiera quedado mirando como perdida, a lo mejor me hubiera mostrado la cartera como una prueba de buena fe, él me la regaló, cómo te vas a imaginar que haga una cosa así, todo el catálogo.
(...)

28 de febrero

Quedan algunos detalles menores: cuando volví a la oficina tenía todo pensado para explicarle convincentemente mi ausencia a Anabel; conocía de sobra su falta de curiosidad, me aceptaría cualquier cosa y ya andaría con alguna nueva carta para traducir, a menos que entre tanto hubiera conseguido otro traductor. Pero Anabel no vino nunca más a mi oficina, por ahí era una promesa que le había hecho a William con juramento y virgen de Luján, o nomás que se había ofendido de veras por mi ausencia, o que la Chempe la tenía demasiado ocupada. Al principio creo que la esperé vagamente, no sé si me hubiera gustado verla entrar, pero en el fondo me ofendía que me estuviera borrando tan fácilmente, quién le iba a traducir las cartas como yo, quién podía conocer a William o a ella mejor que yo. Dos o tres veces, en la mitad de una patente o partida de nacimiento me quedé con las manos en el aire, esperando que la puerta se abriera y entrara Anabel con zapatos nuevos, pero después llamaban educadamente y era una factura consular o un testamento. Por mi parte seguí evitando los lugares donde hubiera podido encontrármela por la tarde o la noche. Hardoy tampoco la vió más, y en esos meses se me dio el juego de venirme a Europa por un tiempo, y al final me fui quedando, me fui aquerenciando hasta ahora, hasta el pelo canoso, esta diabetes que me acorrala en el departamento, estos recuerdos. La verdad me hubiera gustado escribirlos, hacer un cuento sobre Anabel y esos tiempos, a lo mejor me hubiera ayudado a sentirme mejor después de escribirlo, a dejar todo en orden, pero ya no creo que vaya a hacerlo, hay este cuaderno lleno de jirones sueltos, estas ganas de ponerme a completarlos, de llenar los huecos y contar otras cosas de Anabel, pero lo que apenas alcanzo a decirme es que me gustaría tanto escribir ese cuento sobre Anabel y al final es una página más en el cuaderno, un día más sin empezar el cuento. Lo malo es que no termino de convencerme de que nunca podré hacerlo porque entre otras cosas no soy capaz de escribir sobre Anabel, no me vale de nada ir juntando pedazos, que en definitiva no son de Anabel sino de mí, casi como si Anabel estuviera queriendo escribir un cuento y se acordara de mí, de cómo no la llevé nunca a mi casa, de los dos meses en que el pánico me sacó de su vida, de todo eso que ahora vuelve, aunque seguramente a Anabel le importó muy poco y solamente yo me acuerdo de algo que es tan poco pero que vuelve y vuelve desde allá, desde lo que acaso hubiera tenido que ser de otra manera, como yo y como casi todo allá y aquí. Ahora que lo pienso, cuánta razón tenía Darrida cuando dice, cuando me dice: No (me) queda casi nada: ni la cosa, ni su existencia, ni la mía, ni el puro objeto ni el puro sujeto, ningún interés de ninguna naturaleza por nada. Ningún interés, de veras, porque buscar a Anabel en el fondo del tiempo es siempre caerme de nuevo en mí mismo, y es tan triste escribir sobre sí mismo aunque quiera seguir imaginándome que escribo sobre Anabel.

miércoles, junio 20, 2007

Montrua en Río


Flor trabaja de 10 a 17 hs. , Bancos abren de 10 a 15 hs.
primera vez en sede Paraná:
-Hola, qué tal, me robaron la tarjeta, quiero sacar plata por ventanilla.
-No, podés, tenés que ir a la casa central porque no tenés escaneada la firma.
En casa central primera vez:
-Hola quiero sacar plata por ventanilla.
-No podes, tenés que escanear la firma porque no está registrada en el sistema...
Firmo papeles de escaneo.
-Bueno, ahora tu firma está escaneada y en 1 semana te llega la nueva tarjeta.
-HOla, vengo a sacar plata por ventanilla.
-Sí, tomá.
2 semanas después en sede Paraná:
-Hola quiero sacar plata por ventanilla.
-No podés, no tenés la firma escaneada.
-¿qué? no, deben tener ustedes un problema en el sistema, yo fui la semana pasada a escanear la firma y la tarjeta de débito todavía no me llegó...
-Casa central, nosotros no podemos hacer nada, andá a buscar tu tarjeta que está en casa central.
En la casa central segunda vez:
-Hola, mi firma no está escaneada y todavía no me llegó la tarjeta.
-Uy, bueno, se habia transpapelado tu firma, pero ahora ya está y acá tenés tu nueva tarjeta.
-Saco plata con nueva tarjeta.
A los dos días la tarjeta se pierde...
Sede Paraná tercera vez:
-Hola, vengo a sacar plata por ventanilla porque me perdí la tarjeta.
-No podés, no está la firma escaneada, tenés que ir a la casa central.
-No puede ser, me dijeron que iba a cargarse en el sistema en un par de días...
-Casa central, pediles que te manden la tarjeta acá y que te cambien de sucursal.
-¿Estás seguro de que no tienen que decirles nada ustedes para que manden la tarjeta acá?
-Seguro, casa central.
Casa central tercera vez.
-Hola, quiero sacar plata por ventanilla porque no tengo tarjeta de débito.
-NO ESTÁ ESCANEADA LA FIRMA.
Recepción primer subsuelo...
Boludo recepcionista: Sí?
-necesito sacar plata por ventanilla porque me perdí la tarjeta de débito pero no puedo porque MI FIRMA NO ESTÁ ESCANEADA, es la tercera vez que vengo por la firma y nunca está escaneada, qué hago? porque necesito sacar plata...
BR: A ver, decime tu DNI
-DNI
-Ah no, claro, no vas a poder sacarla, ni hoy ni en un par de semanas, porque no va a estar escaneada la firma...
-¿Cómo que no? me dijeron que iba a estar escaneada en un par de días...
-Y no...no está escaneada.
-¿Pero por qué? arréglenlo, no puedo estar viniendo siempre.
-Es que es lo mismo, aunque vengas todos los días de la semana no va a estar.
-¿Y cómo hago para que me manden la tarjeta para la sede de Paraná?
-Ellos tienen que llamarnos a nosotros y decirnos que les mandemos la tarjeta.
-¿Qué? no...desde Paraná me dijeron que YO tenía que pedirlo.
-Noooo no no...yo te doy mi tarjeta y cualquier cosa vos llamá, pero ello....
-NO! NO ME DES NADA TU TARJETA, HACE 1 MES QUE ME ESTÁN MANDANDO DE UN LADO PARA EL OTRO, Y NO SE PONEN DE ACUERDO, ES UNA VERGUENZA, TIENEN MI PLAta MI PLATAA!!! DENME MI PLATAAAAAAAAAAAA!!!! QUIEN SE CREEN QUE SON?? SON UN DESASTRE, MIRÁ QUÉ BUEN SERVICIO ME DAN!
- (Leve grito y quiebre de voz) ¿Y QUÉ HAGO AHORA? QUIERO SACAR LA PLATA! SIEMPRE QUE VENGO ME DICEN LO MISMO!
GRITO GRITO MÁS FUERTE, CARA COLORADA, DESAPARECE FLOR, SURGE CORNELIA DE LOUNGE, LA MONSTRUA, DICE: ME TIENEN HARTA HAAAAARTAAAA!!! HACE 1 MES QUE ME ESTÁN MANDANDO DE UN LADO PARA EL OTROOOOOOO MI PLATAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
HIJOS DE PUTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA AAAAAHHHHHHH GOLPEA EL MOSTRADOR, SALTA, SE RASCA LAS AXILAS, LE ESCUPE EN LA CARA AL BOLUDO DEL RECEPCIONISTA.
BR: BUeno, tranquila, andá a sentarte.
Se va llorando y gritando a sentarse, espasmos, moco, gritos, se acerca tipo del banco y le pregunta qué le pasa:
-¿qué te pasa?¿estás bien?
-Nooooooooooo, es que yo tengo que trabajar y ir a la facultad y no tengo tiempo de venir hasta acá todo el tiempo y me queda lejos y quiero mi plataaaaaaa y ustedes no me la daaaaannnn.
Al final, luego del llanto, los gritos y el pataleo, saqué mi plata.

lunes, junio 04, 2007

Parallel lines - Kings of convenience


What's the immaterial substance

that envelopes two,

that one perceives as hunger

and the other as food.

I wake in tangled covers,

to a sash of snow,

you dream in a cartoon garden,

I could never know.

Innocent imitation,

of how it could be,

if when the music ended,

you did not retreat.

In my imagination,

you are cast in gold,

your image a compensation for me to hold.

Parallel lines, move so fast,

toward the same point,

infinity is as near as it is far.

Parallel lines, move so fast,

toward the same point,

infinity is as near as it is far.
"Cause we have something they can never take away, and it's the fire!"